Se destinarían, como último recurso, a los que precisen alojamiento temporal.
Sanidad primará el servicio ambulatorio y duda acerca de la medicalización.
El Departamento de Sanidad valora la creación de miniresidencias para tratamientos que precisen el alojamiento temporal de menores con algún tipo de trastorno relacionado con la salud mental.
Esta es una de las actuaciones previstas en el plan que se aprobará próximamente y en el que ya trabaja la comisión constituida con los profesionales de las unidades de salud mental infantil y juvenil, uno de los tres pilares básicos sobre los que se asentará el programa.
En todo caso, este servicio, que se aplicaría a un reducido grupo de pacientes, sería el último recurso, ya que la apuesta es la atención ambulatoria y reforzar el tratamiento preventivo y el diagnóstico precoz. Así lo entiende la comisión integrada por profesionales de las unidades que trabajan con este colectivo.
Las miniresidencias ya se utilizan en otras comunidades, que las han incluido en sus planes de salud mental. Este servicio estaría destinado a favorecer el tratamiento temporal, así como evitar situaciones de institucionalización, minimizar la carga familiar o favorecer la autonomía y el mantenimiento en la comunidad de las personas con enfermedad mental.
Sanidad también pretende abordar, según indicaron fuentes del departamento, la necesidad de reforzar las unidades de salud mental ambulatoria, valorar la creación de centros similares al centro de día de Movera y que permitan tratamientos prolongados e intensivos en régimen ambulatorio o la necesaria coordinación con los servicios sociales y de educación.
Las dudas de los profesionales se centran en la conveniencia o no de medicar a estos pacientes. "Si bien es cierto que los psicofármacos son aconsejables y necesarios en determinadas alteraciones psicológicas propias de este momento del ciclo vital, puesto que han demostrado su eficacia, la realidad es que se recomienda una intervención de corte fundamentalmente psicosocial", sostienen desde la DGA.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 20% de la población infanto-juvenil sufre algún problema de este tipo.







